
Acudo a Tu misericordia Dios Compasivo, ya que sólo Tú eres bondad. Aunque mi miseria es grande y mis ofensas muchas, confío en Tu misericordia porque eres el Dios de la misericordia y desde tiempo inmemorial nunca se ha oído, ni el cielo ni la tierra recuerdan, que un alma confiada en Tu misericordia, haya quedado decepcionada. Oh, Dios de piedad, sólo Tú puedes justificarme y jamás me rechazarás, cuando yo, arrepentida, me acerque a Tu Corazón misericordioso, del cual nadie ha sido rechazado jamás, aunque haya sido el pecador más grande (Diario, 1730).
Oh, Jesús, Amigo del Corazón solitario, Tú eres mi puerto, Tú eres mi paz, Tú eres mi única salvación, Tú eres la serenidad en los momentos de lucha y en el mar de dudas. Tú eres el rayo brillante que ilumina el sendero de mi vida. Tú eres todo para el alma solitaria. Tú comprendes al alma, aunque ella permanezca callada. Tú conoces nuestras debilidades y como un buen médico consuelas y curas, ahorrándonos sufrimientos, como un buen experto (Diario, 247).
El Señor le pidió a Sor Faustina que escribiera la siguiente jaculatoria y que la rezara con frecuencia:
"Oh Sangre y Agua que brotásteis del Sagrado Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, Yo confío en Ti".
Las tres de la tarde, es la hora de la Misericordia..."En esa hora no rehusaré nada al alma que me lo pida, apelando a mi Pasión"...
ROSARIO O CORONILLA DE LA MISERICORDIA
La rezarás como un rosario común del siguiente modo:
Primero: dirás un Padrenuestro, un Avemaría y el Credo
En las cuentas del Padrenuestro, dirás: "Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, por nuestros pecados y los del mundo entero".
En las cuentas del Avemaría, dirás: "Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero"
Para terminar dirás tres veces: "Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero"
"Jesús, por tu dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero".
"Oh Sangre y Agua que brotásteis del Sagrado Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, Yo confío en Ti".
